Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2024

El pasillo

Imagen
Mi vaso con agua cae al suelo quebrándose en minúsculos pedazos. Deja un agualotal desastroso capaz de hacer resbalar a cualquiera. Yo rapidito recojo del piso lo que alcanza con la servilleta que siempre mantengo en la mesa de noche. Seco con apuro el líquido con los ruedos de mi bata de dormir. ¡Qué escándalo! Por suerte nadie ha despertado. El pasillo junto a mi ventana es frío, especialmente de noche. Una maraña de mosaicos decorados gastados de tanto trapo que han llevado. Huele como a cloro o vinagre, ¿qué se yo cuál menjunje usará la encargada para matar los bichos? Lástima que no lo mate todo. Se ha vuelto frecuente que observe a los niños curiosos que se pasean en puntitas a lo largo del pasillo para no ser descubiertos. O los pajarillos nocturnos que dejan un taca taca taca apresurado al pasar. ¿Ha escuchado usted como suena el golpe de uñas rítmicas sobre una superficie lisa? Sí, justo así suenan las patitas. A mitad de la noche pelo el ojo y me asomo tímidamente al filo de...

El muelle

Imagen
     Me encuentro al borde, descalza, impasible, contemplando en calma el mismo mar que Raúl y yo tantas veces apreciamos juntos. Mirada al frente, perdida en el horizonte, ausente de emoción. El ambiente empalaga aquí —pensé—, al menos media docena de parejas se hacen promesas falsas de amor eterno, mientras se acarician y prometen una fidelidad a ciegas al calor del momento. ¿Mas cuál calor? Será acaso un vaho, una calenturilla de sábado por la tarde, esperando que de aquí a que oscurezca, unos cuantos tengan suerte y culminen el día con sexo tímido y casual a escondidas de sus padres o sus respectivos chaperones.      Raúl y yo frecuentábamos el muelle los viernes —menos gente decíamos—. Bastaba con un par de sándwiches, una bolsita con nueces y, si teníamos suerte, un cuarto de botella de licor de anís o algún otro sobro alcohólico de nuestros hogares. Él vivía enamorado de la vida, en un perpetuo estado de asombro y eso, en consecuencia, me enamoraba d...